← Volver a portada
Laboral Política nacional · Social · 25 marzo 2026

La España que madruga sigue trabajando las mismas horas que en 1983

La productividad ha crecido. La tecnología ha avanzado. Pero la jornada laboral máxima lleva 42 años congelada. El 10 de septiembre de 2025, el Congreso vetó la posibilidad de cambiarla. Vox, que dice representar a los que madrugan, votó en contra. Junts vetó para el resto de España una medida que Cataluña ya aplica. Y 12,5 millones de trabajadores se quedaron sin 114 horas al año.

El fondo

Si las máquinas trabajan más que nunca, ¿por qué nosotros seguimos igual?

En 1983, cuando se fijó la jornada máxima de 40 horas semanales, no existía internet, los ordenadores personales eran un lujo y la mayoría de los procesos productivos se hacían a mano. Desde entonces, la productividad por trabajador en España se ha multiplicado. Las máquinas hacen en minutos lo que antes llevaba días. La digitalización ha eliminado tareas enteras.

Sin embargo, las ganancias de esa productividad no han llegado a los trabajadores en forma de tiempo libre. Han llegado en forma de beneficios empresariales. El trabajador produce más que nunca y sigue trabajando las mismas horas que hace 42 años.

114
horas al año que la reducción a 37,5h habría devuelto a cada trabajador. Equivalen a casi 3 semanas adicionales de vida.
42
años sin modificar la jornada máxima legal
12,5M
trabajadores afectados por el veto
178
votos a favor del veto (PP, Vox, Junts y UPN)
170
votos en contra del veto. Cero abstenciones
Lo que pasó

No fue un debate que se perdió. Fue un debate que no se permitió

El 10 de septiembre de 2025, PP, Vox y Junts presentaron cada uno una enmienda a la totalidad contra el proyecto de ley. Este mecanismo no rechaza una ley tras debatirla: la devuelve al Gobierno antes de que empiece cualquier discusión. Sin análisis del contenido, sin propuestas de mejora, sin negociación sobre las pymes o los convenios sectoriales. Directamente, fuera.

El resultado fue 178 votos a favor del veto, 170 en contra. Una diferencia de solo 8 votos que cerró el debate antes de abrirse.

"Es incomprensible que ustedes hoy ni siquiera permitan que se debata."

— Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, en el pleno del 10 de septiembre de 2025
La intranoticia

Vox dice defender a los que madrugan. Junts protege a las pymes catalanas. Ninguno de los dos argumentos aguanta

El voto del PP es coherente con su posición histórica: reducir regulación, dejar la jornada a la negociación colectiva. No hay contradicción ahí. Donde sí la hay, documentada, es en Vox y en Junts.

VOX
Vox — "la España que madruga" votó contra los que madrugan

Vox lleva años construyendo su identidad política sobre un eslogan: "la España que madruga". Se presentan como el partido de los trabajadores de los polígonos, los obreros, la gente que se levanta temprano. Su diputado Iván Espinosa de los Monteros lo repitió en campaña. Crearon su propio sindicato, Solidaridad. Santiago Abascal celebró públicamente las protestas de los obreros del metal de Cádiz.

El 10 de septiembre de 2025, esa misma "España que madruga" tenía la oportunidad de recuperar 114 horas anuales. Vox votó en contra. Su programa económico es coherente con ese voto — siempre fue favorable a reducir cargas sobre las empresas — pero su discurso público no lo es. Los que madrugan en los polígonos siguen con la misma jornada que en 1983.

JTS
Junts — vetó para el resto de España lo que Cataluña ya tiene

El argumento oficial de Junts fue que la medida dañaría a las pymes y autónomos catalanes. Pero los datos de Cataluña lo contradicen: el 43% de los convenios colectivos registrados en Cataluña ya recoge una jornada inferior a 38,5 horas semanales, y el 24,5% ya está por debajo de las 37,5 horas. Lo que Junts consideró inasumible para las empresas catalanas ya lo están asumiendo, en silencio, miles de empresas catalanas.

La razón real que afloró en los días previos a la votación fue otra: Junts utilizó este veto como palanca de negociación con el Gobierno en materias ajenas a la jornada laboral. No era una objeción técnica. Era presión política. Los 12,5 millones de trabajadores afectados fueron la moneda de cambio.

El dato

El 72% de los votantes de Junts apoyaba la medida que su partido vetó

Durante las movilizaciones del 10 de septiembre en 52 ciudades de toda España, los sindicatos pusieron encima de la mesa un dato concreto sobre Junts: el 72% de su electorado declaró estar de acuerdo o muy de acuerdo con la reducción de jornada. Junts vetó la medida que apoyaba casi tres de cada cuatro de sus propios votantes.

Este dato solo está documentado para Junts. Pero la pregunta que abre vale para todos los que vetaron: ¿a quién representan nuestros representantes cuando votan en el Congreso?

"¿Cómo es posible que este partido se niegue a dar cauce a la voluntad, incluso, de sus propios electores?"

— Unai Sordo, Secretario General de CCOO, 10 de septiembre de 2025

Lo que quedó tras el veto: una jornada de 40 horas sin tocar desde 1983, mientras la productividad crece y la tecnología avanza. 114 horas anuales que millones de trabajadores no recuperaron. Un partido que dice defender a los que madrugan y les negó tiempo libre. Otro que vetó para el resto de España lo que Cataluña ya aplica. Y la misma pregunta de siempre sin respuesta: los que pusimos ahí para representarnos, ¿a quién representaban ese día?

X / Twitter LinkedIn WhatsApp
laintranoticia.es Sin filtros
← Volver a portada Ver todas →

laintranoticia.es · Sin filtros · Publicamos martes y viernes